A.·. L.·. G.·. D.·. G.·. A.·. D.·. U.·.
Respetable Logia Simbólica Colmena N° 8
Regularmente Constituida en la Jurisdicción de la Serenísima
Gran Logia de Lengua Española para Estados Unidos de Norteamérica
Codex Alvearis: [A8P1-0604]
A la Dignidad de la Logia, A mis QQHH.·.:
I. EXORDIO
La rectitud de una Logia no solo se mide por el comportamiento moral de sus miembros, sino por la fidelidad de sus formas a la Tradición Iniciática. El propósito de esta Plancha es fijar una postura definitiva sobre la estructura física y simbólica de nuestro Taller, resolviendo las discrepancias entre los usos locales y el Derecho Masónico Universal.
II. DISCREPANCIA CON LA COSTUMBRE REGIONAL
Se ha identificado una divergencia significativa en la disposición de nuestras dignidades. Es un hecho que algunas Logias establecen en sus rituales que el Primer Vigilante se sitúa en el Sur (Mediodía). Esta práctica ha generado que, por extensión, se asocie al Primer Vigilante con el Mar de Bronce, el cual a menudo se desplaza hacia el Norte o el Sureste según la conveniencia del local. Esta Logia determina que dicha disposición, si bien es ley administrativa en dicha jurisdicción, constituye una Costumbre Regional que se enfrenta con la Tradición Histórica de la Masonería Universal y el modelo salomónico.
III. LA NATURALEZA DE LA VIGILANCIA POR OPOSICIÓN
Esta Logia establece como principio rector que el título de 'Vigilante' define una función activa de observación. Por rigor técnico y lógica ritual, el Vigilante debe situarse en la posición opuesta a aquello que tutela, oficiando como custodio de la columna que preside.
El Segundo Vigilante: Se sitúa en el Sur (punto de máxima Luz) para observar el Norte (Septentrión). Su mirada se dirige hacia la Columna B y los Aprendices. Su proximidad al Mar de Bronce es esencial, pues él es el primer custodio de la purificación de los obreros.
El Primer Vigilante: Se sitúa en el Occidente. Su mirada se dirige hacia el Oriente y el Sur para supervisar el orden de los Compañeros y el cierre de los trabajos.
Situar al Primer Vigilante al Sur, según la costumbre de algunas logias, le obligaría a mirar hacia el Norte, usurpando una jurisdicción visual que no le corresponde y rompiendo el equilibrio solar del rito.
IV. FUNDAMENTOS DOCTRINALES
Para sustentar este retorno a la pureza del rito, apelamos a la doctrina de los autores más preclaros, quienes confirman esta disposición de oposiciones:
Aldo Lavagnini (Magister): En su Manual del Compañero, enseña que la vigilancia es un eje de fuerzas; el Vigilante es el observador del orden en la columna opuesta.
Oswald Wirth: Define que el Segundo Vigilante en el Sur es la "Belleza" que ilumina la oscuridad del Norte.
Albert Mackey: En su estudio sobre el Templo de Salomón, reafirma que el Mar de Bronce (Sureste) y las dignidades guardan una geometría de vigilancia estricta que no permite la inversión de puestos.
Jean-Marie Ragon: Advierte que la luz y la mirada masónica deben seguir el orden cósmico. La inversión de puestos es una ruptura de la "Ley de la Mirada".
V. LA JOYA COMO SÍMBOLO DE RECTITUD
Se ratifica que la Joya del Segundo Vigilante es la Plomada (o Perpendicular), la cual pende verticalmente para trazar el eje sagrado entre el Cenit y el Nadir. Este instrumento simboliza la verticalidad absoluta y la búsqueda de la verdad profunda que emana del Mediodía —punto de mayor luz donde se sitúa el Segundo Vigilante— para guiar con rectitud el despertar del Aprendiz. Es la herramienta con la que se verifica que el crecimiento interior sea ortogonal, ascendente y estrictamente conforme a la Escuadra.
Por el contrario, la Joya del Primer Vigilante es el Nivel. Frecuentemente estructurado en forma de "A" con una plomada central, su función es verificar la horizontalidad. Como custodio de la Columna B (Fuerza), el Primer Vigilante emplea el Nivel para asegurar la igualdad en el plano manifestado y el equilibrio de las fuerzas materiales dentro del taller. En síntesis: mientras la Plomada del Segundo Vigilante hace descender la rectitud de lo celestial a lo terrenal para forjar el ser individual, el Nivel del Primer Vigilante proyecta esa rectitud en sentido horizontal para armonizar al colectivo
VI. RESOLUCIÓN DE LA R.'. L.'. S.'. COLMENA No. 8
PRIMERO: La Logia Colmena No. 8 se sujeta estrictamente a la Tradición Histórica, rechazando la inversión de dignidades de algunas logias por ser una costumbre ajena a la ortodoxia salomónica.
SEGUNDO: El Primer Vigilante ocupará el Occidente y el Segundo Vigilante ocupará el Sur.
TERCERO: El Mar de Bronce se mantendrá en el Sureste, bajo la custodia directa del Segundo Vigilante, respetando el Documento Originario (1 Reyes 7:39).
VII. CONCLUSIÓN
La certeza jurídica de este Taller emana de su fidelidad a las fuentes. Al restaurar esta geometría, Colmena No. 8 se asegura de trabajar bajo la verdadera Luz de la Tradición.
Es mi palabra,